sábado 28 de noviembre de 2009

¿Por qué es interesante el arte?


El arte es interesante por muchas razones, unas más altruistas que otras pero siempre significativas en sus mejores posibilidades, para empezar el arte es la fecundación de la belleza, es la atracción de lo hermoso para los sentidos y la mente desde luego, el arte es la cavidad que oculta el alma de los seres humanos por llamarle de una forma, es la plenitud de la imaginación y del talento, el arte conlleva a que un ser humano de lo mejor de sí mismo y que quede perenne por la eternidad, con ello los otros seres humanos pueden descubrir en el arte pensamientos, emociones, sentimientos, ideas, formas, sensaciones, hermosura, etcétera.


El arte es interesante y sobretodo importante porque es un reto a uno mismo por elevar la condición humana en todo los aspectos de acuerdo a la expectativas que el creador tenga y el observador absorba, lo demuestra más que un animal de movimientos y costumbres, lo refleja un ser superior a lo que en su condición está destinado, con ello deja en claro que su capacidad neuronal está anclada a un grupo de sentimientos y emociones que solo pueden transmitirse como a su vez entenderse por medio de una intuición y un conocimiento abstracto basado en diferentes cualidades humanas intrínsecas a este que por el hecho de la creación elevada lo destacan.


El arte no solo es ornamental sino posee significados que engrandecen la vida humana, visto desde un punto el arte nos otorga una profundidad que sin este seria mecánica, poco emocionante y menos rica en vida la conformación humana. Se puede decir mucho del arte, pero lo que no se puede es encasillarlo en que el arte sea solamente algo superficial y de valor intrascendente más que para producir placer sensorial, no es suficiente ese pensamiento, el arte indudablemente conlleva la satisfacción humana en el logro de una expresión no antes vista que inmortaliza una parte humana pero su campo es más abundante y sus límites no son mensurables.


El arte es un código que transmitimos y que almacena diversos atributos que conllevan hacia diferentes caminos que al comprenderse resulta que nos manifestemos en respuesta, genera cosas en nuestro interior y en nuestra cabeza como en nuestro subconsciente, pero para hacer arte necesitamos distinguirnos, el arte no está al alcance de todos pero puede manifestarse en cualquiera si posee condiciones innatas especiales y no es común dentro de la vida sino se altera y se mejora para abarcar más de lo que normalmente se presenta. El arte en sus diferentes expresiones hace un mundo mejor, es como la primavera que llega a terminar con el invierno. La vida se enriquece con el arte.
Imagen: Venus de Milo.

martes 10 de noviembre de 2009

Manneken Pis


Fui al XXI Festival de Cine Europeo, me enteré un poco tarde pero me animo bastante que la entrada valía cinco soles como así debe ser en todos los festivales para que uno pueda ver el máximo de películas en el corto tiempo que dura el acontecimiento, llegué ya comenzadas las filmaciones por más de una semana, fui a ver Manneken Pis, una película belga del año 1995, la cual me agrado mucho a pesar de sus toques exagerados con la historia, se trata de un enamoramiento con sus dificultades y lentitudes producto de que el chico tiene un trauma y una personalidad introvertida y hasta infantil, en cambio la chica es toda alocada, segura de sí misma y extrovertida. Son la pareja ideal aún en sus diferencias, el amor los emparenta y los hace verse tiernos como sucede en toda relación donde a alguien le palpita el corazón por otro ser humano cuando dos seres se ven felices en el otro.

Lo que me gustó de la cinta es que ambos se ven tan normales en su apariencia física, ninguno se presenta como un modelo y ni siquiera actúan como que todo es racional y muy coherente, poseen rasgos que los hacen cercanos a nosotros, es decir llenos de defectos y exabruptos, de errores y de rectificaciones, de palabras dichas a destiempo y conversaciones sencillas, son dos seres interesantes por su cariz humano, tan pegado al suelo, a sus vidas simples.


Quien ve películas seguido se topa con seres que no parecen muy cotidianos, sino parecen salidos de la perfección, tanto en lo físico como en lo emocional, salvo que la trama amerite uno o dos defectos que terminaran resolviendo para encontrar la felicidad, como si hubiera la necesidad de cumplir primero todas las expectativas del otro para recién amar y eso no es cierto porque cuando se siente algo profundo por una persona se ama completo con todo y esos defectos que puede tener cada ser humano, porque en la vida la gente carga sus deficiencias y su proclividad a ciertos errores que ha cimentado durante su crecimiento, no suele cambiar muy fácil y tienden a ser parte de su personalidad.


En Manneken Pis se ve todo eso, es una relación que no se cimenta completamente a pesar del amor existente por culpa de la personalidad del chico de nombre Harry, tímido y como que no sabe cómo actuar para que Jeanne lo ame, pero lo que no se da cuenta es que Jeanne le ama y son sus torpezas la que la alejan constantemente. La película está colocada en un ambiente que no posee suntuosidad ni riqueza, un lugar que aunque no es totalmente pobre si luce carencias como por ejemplo un edificio que tiene un viejo ascensor y un balcón a punto de caer que es donde viven por separado los protagonistas, ambos son trabajadores, una es chofer de un tranvía que es continuamente molestada por su ex pareja y el otro es mozo y limpia platos en dos sitios distintos junto a la compañía de dos tipos que son vulgares y comunes pero amigables. Harry y Jeanne son personas que buscan lo más preciado del mundo, el amor, la compañía, la unión, en sus vidas rudimentarias y repetitivas pero que no los sofocan sino son parte de su existir. Ninguno se queja, son felices en su simpleza.


La película posee sus extravagancias, sus exageraciones, sus locuras pero lo que nos hace mantenernos pegados a la pantalla es que creemos fervientemente en esos dos seres humanos enamorados. En ello interviene una mujer de edad que aprendemos a querer por su simpatía, Denise, que es amiga de Jeanne a pesar de la gran diferencia de edad, viuda y que alquila las habitaciones donde Harry y Jeanne viven por separado uno encima del otro.


La trama nos cuenta la lucha por compenetrarse de Harry y Jeanne, la descripción de su modo de vivir y sus dificultades de adaptación y como llevan la existencia. Es una buena película como dije a pesar de ese toque loco que tiene el filme, en un momento Harry le regala un auto a Jeanne, ella le dice que odia los autos y que no se va a subir a uno, él le dice fea y se va, ella se regresa caminando a su casa llorando, él se detiene en los rieles del tren donde murieron sus padres esperando la luz roja que anuncia la cercanía del transporte. Ambos son jóvenes adultos pero poseen a ratos un comportamiento inmaduro o mejor dicho el natural comportamiento de quien se equivoca o tiene dificultad de relacionarse, que me parece común a los seres humanos.
La historia tiene esas cosas, pero se nos hace cercano su actuar porque los vemos tan humanos, de esos que no son perfectos y que tienen sus particularidades. Fue una grata elección esta cinta que mientras duró me transportó a otro mundo, el mundo de ellos, de Jeanne y Harry, como lo hacen las buenas películas.

martes 27 de octubre de 2009

9


La película me atrajo porque vi el nombre de Tim Burton relacionado al filme cosa que me entusiasmo aunque tenía mis sospechas de qué hacía él aquí sin ser tan publicitado por Hollywood (como se acostumbra a los directores reconocidos como él) y porque lo imaginaba a Burton trabajando en Alicia en el país de las maravillas con su afamado fetiche Johnny Deep y no en ningún tipo de dibujo animado nuevo, sin embargo luego descubrí la verdad, que era solo uno de los productores de esta cinta junto con Timur Bekmambetov (director de Wanted o Se busca donde actua Angelina Jolie) y que la obra le pertenecía a otro director.


El director y creador del concepto y de todo en general es el muy desconocido y novato en estos menesteres Shane Acker (Illinois, EE.UU, 1971) que presentó primero esta obra como un corto en el año 2005 y que no ganó el Oscar ante una rescatable nominación a puertas de una carrera en el cine, ahora con el respaldo de un gran nombre como Tim Burton su pequeña realización de unos pocos minutos se convierte en una película de hora veinte minutos y me ha parecido buena, al tener ese grado de extravagancia que a mí particularmente me llama la atención, de ahí que me guste el cine de Tim Burton.


En esta cinta los héroes no son seres humanos sino nueve muñecos de trapo que en inglés se les denomina Stitchpunks, nombre que me parece creativo y había que hacerle mención en esta reseña (no sabría como traducir semejante precisión y originalidad), en especial el que le da nombre a la película que es nueve, el que es una especie de escogido que viene a cambiar la realidad imperante, quien al despertar a la vida -porque se comportan como seres humanos- encuentra el mundo devastado producto de que las máquinas se han enfrentado a los hombres y estos han desaparecido de la tierra, las máquinas en masa también no existen.


El cerebro que dirige todo es una aparato mecánico a la que por sus múltiples patas podemos imaginarnos como una araña de un gran ojo rojo o sensor vigilante, está en reposo pero en su lugar yacen uno que otro más pequeño ente electrónico moviéndose asediando cualquier resto de existencia, en este caso solo quedan los muñecos de trapo que yacen escondidos sin ánimos de enfrentarse a estos, hasta que aparece nueve quien los alienta a combatir como única forma de sobrevivir, al ser la última forma de vida en la tierra teniendo en su interior el alma del científico que los creo. Es una lucha por los restos de la humanidad contra los que la destruyeron aunque se puede ver que fue la misma ambición humana y su naturaleza bélica la que los llevó al fin.


Al despertar la máquina que produjo el apocalipsis, los muñecos de trapo se enfrentaran a esta última, la película es algo confusa pero en realidad tiene un sentido simple que es rescatar las almas de los muñecos caídos en combate y acabar con el cerebro que produce nuevos aparatos de destrucción. La fuerza de la película radica más que en su profundidad en su grado de acción y aventura, también en el contexto, el fin de la era de los hombres, un mundo destruido, y en los dos bandos que se enfrentan, los muñecos de trapo y sus enemigos, viniendo a ser la realización visual lo que atrae sobremanera.


En la película cada muñeco se le conoce únicamente por un número, tiene además una labor marcada, el mecánico que posee un solo ojo, el de complexión fuerte que carga un enorme cuchillo de cocina que hace de guardaespaldas, el líder que lleva un sombrero alto y parece el de mayor edad, los gemelos que no hablan pero almacenan conocimiento, la guerrera que carga una lanza y tiene espíritu combativo, así sucesivamente. Entre los actores que le dan la voz a los muñecos están los reconocidos Elijah Wood, John C. Reilly y Jennifer Connelly a parte de los veteranos Martin Landau y Christhoper Plummer.


Esta cinta resumiéndola en una sola palabra sería: entretenida, ni siquiera te importa que realidad se esconde debajo de los muñecos de trapo o que buscan, porque yace el mundo sin máquinas si supuestamente han vencido o porque hay tan pocas y tan manejables para combatirlas si en realidad arrasaron con la vida humana que por lógica era más poderosa en comparación a los pequeños muñecos numerados, cual es el uso superior del artefacto circular con las letras extrañas que deja el científico y que roba el alma a los muñecos. Al final pasan a ser banalidades, adornos o situaciones que se pierden al no estar bien explicadas porque la razón que guardan en última instancia es bastante ligera, siendo sincero lo que importa es ver a los particulares muñecos en acción y ver el mundo destruido que los rodea, ver su odisea, no habrá un guión consumado pero si excelentes creaciones visibles en pantalla que saciaran por completo al espectador.

miércoles 21 de octubre de 2009

La identidad del libro


Todos los lectores tenemos pequeñas manías a la hora de leer y con ellas con el libro al que le hacemos innumerables marcas y señales, como solía hacer yo, escribir al final del libro todos los nombres de los protagonistas y personajes de la obra que tenía entre manos para identificarlos completamente a la hora que iba leyendo porque solía ir atrás a revisar que había escrito de cada uno y así intentar estar más cerca de la historia, incluso detallé toda la familia Buendía del libro Cien años de Soledad y todos los paseantes con quien se encuentra Leopoldo Bloom en su viaje por Dublín en la obra magna de James Joyce. Ahora ya no lo hago por flojera y porque prefiero empaparme de la lectura con tranquilidad y regularidad pero solía ser una actividad divertida que hice durante buen tiempo.


El colmo fue tratar de apuntar todos los personajes del libro de William Burroughs “Yonqui” en donde me perdí de una lectura fluida ya que son un mar de nombres que apenas aparecen y en un instante corto desaparecen para no volver a presentarse y surgen otros nuevos y así se va moviendo la obra en interminables relaciones humanas, ya las tapas y las últimas páginas del libro no me cabían con tanto nombre que surgía en esa obra, parecía la relación de los invitados a una fiesta o la lista de las consultas a un doctor atareado de trabajo, al igual que en el Ulises los nombres apiñados y descritos eran demasiados, porque había que apuntar también sus características para reconocerlos luego con exactitud que era otra cosa necesaria de hacer a parte de colocar solamente el nombre y dos o tres pequeños datos que me eran insuficientes, había que dejar espacios para ir llenándolos a manera de biografía sobre cada personaje en particular. Era todo un trabajo arduo mientras leía y sin descontar la lectura del diccionario, leer una obra podía convertirse en una complejidad de asuntos reunidos pero no lo sentía tanto debido al entusiasmo que le ponía al libro.


También esta colocar el nombre respectivo del dueño de los libros, nuestro nombre, nuestra identificación de pertenencia, en un lugar visible claro está, cuando compraba libros viejos había que eliminar si había el caso el nombre del antiguo dueño, romper la hoja u hojas cuando había dejado el desgraciado más de una marca en el libro, borrarlo con líquido para papel o pegar páginas sobrantes para que no se vea el del antiguo propietario, y marcarlo ya desterrado al antiguo usuario como a una vaca a fuego candente indeleble para darle mi sello de nuevo propietario.


Muchos utilizan ex libris especiales, perfectamente diseñados para dejar su huella en sus amados libros, porque se llega a amarlos muchas veces, o los cuidamos de tal forma que parece haber una relación de cariño con ellos. El ex libris es importante porque es como darle la paternidad o maternidad al libro, en mi caso no uso ex libris pero ganas no me faltan de mandar a hacerme uno, tan solo escribo mi nombre con mis apellidos en la cara donde yace el título del libro, la hoja que nunca van a romper por supuesto.


Otros cuidados que les doy o les he dado a mis libros es haberlos forrado a algunos para verlos mucho mejor de lo que vinieron, arreglar hojas rotas o a punto de salirse de lo usado que están los libros dejándolas en perfecto estado. Otras personas tienen otras técnicas o detalles, está la gente que con un marcador fosforescente subrayan las frases y los párrafos que más les han gustado y quieren recordar, otros colocan esos papelitos de colores que se pegan, en las diversas páginas que los han conmovido o los han entusiasmado sobre todo, hay diversas formas de querer recordar un párrafo en especial como dejar una hoja con un pequeño resumen dentro del espacio seleccionado con las opiniones personales de uno.


Nos adueñamos completamente del libro, lo hacemos nuestro de cabo a rabo, lo rayamos, lo subrayamos, lo pintamos, lo forramos, le pegamos papeles y cualquier cosa que nos haga robarnos su interior. Nos llevamos su alma en esa lectura, lo intentamos sin lugar a dudas y dejamos dentro parte de nuestra identidad.

sábado 10 de octubre de 2009

El Solista


El Solista (2009) nos narra la historia de una increíble amistad entre un periodista del periódico Los Angeles Times y un vagabundo afroamericano con un talento enorme para la música, la unión fraternal entre el columnista Steve Lopez, papel que realiza Robert Downey Junior, excelente actor que ha regresado al cine ya hace buen tiempo solido y dispuesto a mostrarnos toda su capacidad, y el sin hogar Nathaniel Anthony Ayers, el papel del actor Jamie Foxx que ha sido merecedor del Oscar por la cinta Ray (2004) basada en el cantante de música soul, R&B y Jazz, Ray Charles, ícono de la música americana.


La historia se basa en hechos completamente reales, es más toma dicho drama del libro de Steve Lopez, periodista que hasta hoy en día frecuenta a Nathaniel Ayers, pero ¿quién es él?, ¿qué de interesante posee como para hacerse una película de su vida?


Nathaniel Anthony Ayers es un músico de la calle que toca diferentes instrumentos como el cello o el violín entre otros a una escala que lo acredita como de un alto nivel según las personas que Lopez entrevistó para conocer su potencial y su experiencia, gusta de tocar música clásica especialmente la de Ludwig van Beethoven, estudió en un Conservatorio famoso de Estados Unidos llamado Juilliard en el estado de New York durante un par de años y se esperaba que sea un gran artista cuando empezó a sufrir de esquizofrenia, lo que le llevo a convertirse en un vagabundo callejero todo desharrapado y sucio que empuja un carrito de compras jalado con desperdicios, palmeras, ropa vieja y cachivaches en la peor zona de Los Angeles donde se encuentra la mayor cantidad de hombres sin vivienda que sufren de alteraciones mentales.


En el trayecto de rondar por el edificio del L.A. Times conoció a Steve Lopez que empezó a escribir sobre él en su columna del periódico llamada Points West hasta hacerlo tan seguido que terminó identificándose y haciendo amistad con él para luego buscar ayudarlo, en la actualidad no se le ha podido medicar porque es reacio a hacerlo además de tener una enfermedad muy avanzada que comenzó en 1970 cuando estudiaba en Juilliard, ha sido tratado múltiples veces sin éxito según él mismo cuenta, pero muestra docilidad y tranquilidad en el trato común con mayor frecuencia que arrebatos de ira que sí los tiene. Aquella amistad con Lopez le ha granjeado que pueda visitar la sala de conciertos del Walt Disney en el centro de Los Angeles, lugar en que practica la música clásica que a él tanto le gusta y que tan bien toca.


Volviendo a la película, en esta se ve el desarrollo de esa amistad entre un Lopez buscando acercarse siempre a Nathaniel y tratando de fabricar un nexo fuerte con él que lo saque de la oscuridad mientras vemos a la vez la maravillosa actuación de Jamie Foxx que se mete en el papel de completo con la apariencia, los gestos, ademanes y las conversaciones a ratos incoherentes y atropelladas de Ayers. Uno parece no estar interesado en el otro al estar sumido en su mundo esquizoide y errático pero envuelto en la belleza de la música que lo trasluce de una manera diferente a como se ve, uno si lo está completamente. Al inicio se tratan de artículos que fluyen y encantan al público, lo que se refleja en un buen trabajo periodístico, tanto que un donante anónimo cede un violincello y un violín a Ayers producto de leer la columna del Times.


Sin embargo va creciendo el acercamiento entre ambos que se transforma en la esencia de la cinta, ya no se trata de una transacción entre una ayuda y una buena nota de redacción, de una buena historia que contar cada cierto tiempo sino de la compasión y apego que siente Lopez por Ayers al entender su fracaso en la vida por circunstancias ajenas a su voluntad, la vida le juega sucio al señor Ayers diríamos frente al hombre que toca en la calle, como un loco suelto en plaza jalando un carrito de compras repleto de “basura” o algo parecido y vestido con ropa estrafalaria, haciendo magia con un viejo violín de la época que tocaba en Cleveland Ohio cuando era visto como un muchacho genio, ahora manifiesta su admirada música clásica con solo 2 de las 4 cuerdas del instrumento y aún así puede producir un sonido que es uno de los mejores que alguien puede interpretar.


Ahí radica la belleza y la originalidad de la película, de narrar la historia de un hombre dotado que en el camino se perdió por fuerzas superiores a él. De la amistad y del “retorno” a lo civilizado de ese hombre. De salir de esas calles de drogadictos, proxenetas, enfermos mentales, pandillaje, prostitución, suciedad, alboroto, golpes, patrulleros en donde se encuentra Ayers sumido y abandonado. Su vida empieza a cambiar de la mano de Steve Lopez. Es el regreso del solista, sin llegar a imaginar tampoco algo salido de los cuentos de hadas, aunque el final es alentador.

jueves 8 de octubre de 2009

El Premio Nobel de Literatura


Siempre es una agradable sorpresa conocer un nuevo Premio Nobel de Literatura, porque salen de las mangas como de un acto de magia jamás imprevisto, provocan la emoción del público expectante porque qué sería del Nobel si se lo dieran al que todos esperan, al que todos ya conocen, por eso el Premio se jacta por “sorprender” a todos de alguna forma.


Los muy leídos y entendidos jurados echan a andar su conocimiento y en un abrir y cerrar de ojos sacan el truco de debajo de la manga o del interior del sombrero, las bocas quedan abiertas por un rato y luego se procesa el nombre, en efecto era tremendo artista ¿cómo no me la imagine? Esa es la gran habilidad que se maneja en ese jurado singular que escoge al ganador, aparte de ser un triunfador con la mayor obra sobresaliente en su campo debe de poseer la virtud de buscar el provecho de los demás seres humanos como dejó escrito el inventor sueco Alfred Nobel, el creador de la dinamita, hombre que legó su cuantiosa fortuna al sentirse culpable por el uso que se le dio en los aspectos de la guerra, los premios son seis: Medicina, Física, Química, Literatura, Economía y de la Paz.


El que nos atrae con mayor fuerza ahora es el de Literatura que fue concedido este año a Herta Muller, escritora nacida en Rumania en 1953 y que posee ascendencia alemana, la cual nos llena de entusiasmo porque es una obra a descubrir, como siempre viene siendo cada ganador del premio Nobel, ahora es cuestión de ir y comprar su obra que irán saliendo los nombres de sus libros y con ellos en la mano leerla con la pasión de saber que se está leyendo una escritura magnifica de unas condiciones espectaculares.


A pesar de que hay críticos que desestiman el premio habría que hacerse el tonto para no darse cuenta que es el premio más importante de las letras mundiales, no solo por el dinero entregado al escogido que supera el millón de dólares sino por el prestigio que se ha ganado a través de los años que es gigante y da la vuelta al mundo por igual.


Muchos también le critican que no siempre ha sido acertado y a premiado a escritores inferiores a otros en vida, pero eso incluso no es del todo cierto y es para auto engañarse al no ser acreedor del merecido llamado o porque otros no comparten la misma visión del que ha sido escogido, el premio tiene unos requisitos que no puede evadir de ninguna manera y solo quien los cumpla se hará merecedor de semejante galardón, yo diría que siempre da en el clavo y el resto de autores grandes que no lo ganan quedan a la par de su propia fama ya concebida, no merma su carrera de ningún modo, como se diría hay espacio para todos y eso nos hace a los lectores también ganadores porque el Nobel saca a relucir un nombre más que vale la pena tener en la repisa de los destacados.


El Premio Nobel es un reconocimiento de lujo, uno especial que todos anhelan, que induce a conocer sobre determinado autor, una vez con él la historia de la literatura lo tiene al triunfador en un lugar de honor, particularmente tengo casi todos los ganadores de este premio, porque cada autor es una maravilla de las letras, no leerlos es un descuido de quienes no deberían de dejar de apreciar la buena literatura, leerlos es poder apreciar, gozar del mejor o unos de los mejores tesoros en las letras. Disfrutemos de Herta Muller.

domingo 4 de octubre de 2009

En el teatro: La chunga


Fui al teatro a ver “La chunga” de Mario Vargas Llosa en el teatro que lleva el nombre del gran escritor peruano en la Biblioteca Nacional, una obra que me gustó mucho, los actores estuvieron bien en su papel respectivo, aunque al inicio la banda de borrachos y vagos que son los Inconquistables me parecieron vulgares, al pronunciar demasiadas malas palabras y gestos obscenos, luego cada uno ejecutó su personaje con maravillosa habilidad, cada uno iba desfilando en sus pensamientos de lo que dan a entender ocurrió con una mujer que lleva uno de ellos.


Josefino lleva a su pareja Mechita al bar de la chunga donde beben como de costumbre sus amigos y arman una jarana, Josefino es un hombre que suele aprovecharse de las mujeres y recién inicia una relación con esta mujer inocente y estancada en bastarse con su belleza, ella cree que Josefino de verdad la ama pero este no es más que un vividor que se aprovecha de todas las mujeres que termina utilizándolas prostituyéndolas en La casa verde para subsistir con el dinero que ellas le proporcionan.

Surge una sorpresa y la chunga, esta mujer dura y de pocas pulgas, se le despiertan sentimientos hacia la chica y se siente atraída por ella. En medio de la borrachera de los cuatro amigos hacen apuestas con los dados y Josefino necesitando dinero le pide una cantidad a la Chunga a cambio de darle por una noche a Mechita.



Ahí surge la interrogante de que pasó con Mechita durante esa noche que pasa en el cuarto de la Chunga, cada uno de los inconquistables desfila contándonos su versión de los hechos mostrando además su propia personalidad. La primera parte o gran parte del inicio recae en el personaje de Mechita, la actriz no tan conocida Stephanie Orue que hace un papel magnifico como la mujer que despierta las pasiones de todos los involucrados.


Luego el papel recae en la Chunga, la experimentada Mónica Sánchez, en un papel arisco e impermeable a los sentimientos, una mujer fuerte en toda la expresión. Cada uno de los seis personajes de la obra hacen un buen trabajo pero es de rescatar además la intervención de Óscar López Arias a quien no conocía mucho pero me dejó una impresión de que es un actor muy destacable como el abusivo y de baja ralea Josefino.


La historia es amena, atrayente y moderna habiéndose creado en 1986 lo cual es una gran adaptación y una obra que sabe amoldarse y no morir en el tiempo, cada personaje te hace pensar que pudo haber pasado, cada uno esconde algo, el amor oculto, una violación pasada, malos pensamientos de lo que obviamente pudo haber sucedido y una relación de amor llena de abuso, golpes, oportunismo y falsedad.


Cada uno se mete en su papel, convencen al punto que uno está atento a los acontecimientos disfrutando muchísimo de la historia que se nos está contando, la puesta en escena nos hace recrear lo que pudo haber pasado con el uso de la luz y la representación en el cuarto con tan solo una cama y una cómoda mientras cada inconquistable sube a contar su historia y en otras partes la chunga se queda a solas con la muchacha. Stephanie Orue en su papel de Mechita es cándida y sumamente hermosa provocando sensaciones sensuales en los hombres, Mónica Sánchez siendo La chunga es tosca y descuidada en su apariencia pero al encontrarse con la luz de sus ojos surge una química que le cambia la vida a una y muestra a otra con una personalidad más buena de lo que uno puede contemplar normalmente, un lado secreto que guarda celosamente, una humanidad que trastoca todo para bien. En esta obra teatral se nos dice que el amor sensibiliza a la gente y la hace buena desinteresadamente.


Un pequeño error sería que cuando surge la felación provocada por la violencia de parte de Josefino a la Chunga, el cambio al terminar el acto no sigue la secuencia de lo que acaba de pasar sino parece algo más natural de lo que debería haber sido. Saltándonos eso la obra es estupenda, me hizo pensar que Mario Vargas Llosa es realmente un genio y verlo únicamente como novelista es no ver su dramaturgia que es excelente y que también la podemos disfrutar junto a sus fabulosas novelas.


Me pareció una obra genial rotundamente digna de fuertes aplausos como los que recibieron al final, todos ellos son estupendos actores con sobresalientes actuaciones llenas de fuerza y compenetración con sus interpretaciones, grandes personajes dibujados cada uno con esplendida mano, una historia contada con desenvoltura, con saltos de emoción y sorpresas, con una estructura bien diseñada, una puesta en escena llamativa y con una seriedad que le vale el encanto de cualquiera, bien planeada y ejecutada, una maravilla a admirar y disfrutar. Por supuesto a recomendar.

viernes 2 de octubre de 2009

Adiós a las armas


Adiós a las armas es una narración contada con la destreza de la tranquilidad o así la he leído con el placer que produce una novela de Ernest Hemingway, si bien no es una novela que este repleta de emociones grandilocuentes que te llenen de excitación sí sabe lucirse con lo que posee. En esta novela se nos cuenta sobre la vida de un teniente americano llamado Frederick Henry quien en plena Primera Guerra Mundial estando en Italia se enamora de una enfermera inglesa, Catherine Barkley, su inglesita, su mujercita buena y adorada como se lee en el libro, y es correspondido por ella luego de una buena bofetada y una estrategia de lastimado que me parece correcto mencionar por ser una técnica audaz de seducción.


La historia se cuenta entre los sucesos de la guerra y su relación amorosa con ella. Hemingway nos narra las travesías de Frederick Henry como conductor de ambulancia en la facción italiana, en pleno frente contra austriacos y alemanes aunque termine renegando de los italianos. Es una historia contada con pluma sencilla y muy practica como la de un hombre que utiliza las palabras justas y necesarias como lo es la suya pero que con esa escritura te mete en lo profundo de los sucesos que acontecen y te produce curiosidad por avanzar en las páginas para conocer más sobre lo que le viene sucediendo a la pareja, es el tipo de lectura que a uno le entretiene con grave maestría viniendo a ser una obra bien escrita tanto en el inicio como en el transcurso hasta el final de la obra. No tiene altibajos sino se mantiene ecuánime durante toda la narración, su estilo y su modo de contar no cambia ni salta violentamente para agrandar ningún pormenor ni siquiera los de relevancia.


Los sucesos se van desencadenando a un ritmo calmado, claro y bien tratado, Henry queda herido de una pierna en un ataque enemigo, por una explosión donde pierde la vida uno de sus compañeros cercanos a él y va al hospital a ser cuidado por su amada, una enfermera muy hacendosa en su labor, al poco tiempo regresa al frente una vez recuperado y es enviado en una nueva misión de combate, transportar tres ambulancias hasta un lugar dentro de la guerra a través de terrenos difíciles de cruzar y es en ese transcurso que se averían para su mala suerte y deben bajar de ellas para seguir el camino a pie, al final echan a esconderse de los acechantes posibles en plena inseguridad propia de un conflicto armado de la envergadura de la Primera Guerra Mundial que Hemingway no nos hace sentir con demasiada exaltación, llegan a comer lo que pueden hallar en los lugares abandonados por los ataques y en su caminata hacia un lugar seguro –supuestamente el que debería ser un lugar italiano- Henry es acusado de desertor para ser condenado a un fusilamiento veloz sin juicio alguno, con ello abandona la guerra decidido a no dejarse matar como otros que son fácilmente acusados y liquidados a vista y paciencia de todos, por lo que huye valientemente arrojándose al rio entre disparos. Eso lo libera de la carga de la guerra o es así como lo ve desde su punto de vista, he terminado con la guerra le dice a su mujer y se dedica a ella que está embarazada esperando un hijo suyo.


Las páginas se leen rápido y con facilidad pero sin descuidar nada de ella porque se narra con habilidad, es como ya dije muy entretenida de esas lecturas que te jalan a ver más de ellas y a la vez bien descritas en los sucesos de la guerra como en la vida cotidiana de Henry. Hemingway tiene mucha facilidad para narrar sucesos sin mucha pompa ni exageraciones que la hagan a la novela inverosímil o sobredimensionada pero con las complicaciones necesarias para que este bien detallada, su forma de contar es que sea una novela escrita de manera comprensible que te haga entender que es lo que está sucediendo sin llegar a la simpleza y a lo aburrido.


Henry es un hombre valiente, duro, recto, de carácter poco sensible aunque preocupado por su amada, practico y de buena inteligencia. En la historia su mujer se dedica a decirle que lo ama y él a contestarle que le corresponde, es una novela romántica pero sin llegar a ser un punto totalmente avasallador, está bien matizado con la guerra y con los quehaceres cotidianos, con las huidas y las convalecencias en el hospital, etcétera.


Finalmente es una novela interesante, entretenida sobretodo, bien narrada y con un final que nos entristece, que nos sorprende por su dureza.

miércoles 30 de septiembre de 2009

La que cuida de mi hermana


La que cuida de mi hermana a la traducción de My sister ´s keeper (2009) es una película que me rompió el corazón más de una vez en una sola tarde, me puso en la disyuntiva de estar a punto de lagrimear en varias oportunidades olvidando que los hombres no lloramos y menos con las películas, pero aguanté estoicamente mientras mi hermana que veía conmigo la película en el cine no dejaba de echar lágrimas en silencio y dejaba que sus ojos se hinchen rojizos con libertad. La sala de cine estaba rodeada de un aire de pensamiento y de silencio que envolvía el lugar como bajo una niebla.


Esta es la historia de una niña que sufre de leucemia, cáncer a la sangre, y lentamente se está muriendo ante el dolor, los problemas y la preocupación de su familia, en especial el de su madre que da todo por ella con una desesperación que materializa con inimaginable destreza Cameron Diaz, que sorprende con semejante papel dramático y demuestra que está a la altura de cualquier actriz consumada o al menos tiene las facultades necesarias para llegar hasta ese podio. El rostro de tristeza de Cameron suele ser muy sugestivo –a pesar de su enorme belleza que queda relegada en la cinta- para herir la susceptibilidad de cualquier espectador en el papel de una madre herida y angustiada por la salud de un ser que ama más que a ella misma.


En el filme también se nos cuenta otra historia, la hermana menor que tiene 11 años de edad ha sido creada en vitro para que de esa forma ayude con la salud de su hermana enferma desde muy pequeña, sin embargo ella desea emanciparse medicamente de sus padres para que no utilicen uno de sus riñones para una operación más de su hermana, para eso ella, la menor, lleva años siendo hospitalizada para que done sangre y otras necesidades médicas para la salvación de su hermana mayor que la han sumido en el dolor de inyecciones y problemas derivados de las intervenciones de asistencia médica pero ha decidido no hacerlo más y se busca al mejor abogado que alguien puede tener, ese papel lo hace Alex Baldwin, el famoso actor de la exitosa serie televisiva 30 Rock, para que la defienda ante la Corte Judicial y de su madre que no entiende que su hija se niegue a salvarle la vida a su hermana.


En la película asistimos a la degeneración de la enfermedad de Kate Fitzgerald, a su pase por la vida bajo una insoportable y dura existencia que ella sobrelleva con relativa felicidad y el apoyo de su familia que solo está para cuidarla y velar por ella, en ello se descuida la dislexia del hermano mayor y se utiliza a la hermana menor internándola en el hospital para que ayude con su salud. Ésta es una película de carácter muy fuerte anclada a la realidad, para mí perspectiva destacable por mostrar con arte pero con sinceridad y sensibilidad lo endebles que somos los seres humanos, que existen peores circunstancias a la que podemos intuir en el mundo como lo es una enfermedad terrible que nos va a matar en el dolor y en la destrucción de nuestro cuerpo que falla imparable sumiéndonos en la peor de las tristezas.


Hay mucho que ver en esta cinta, los cuadros sucesivos, los recuerdos y las explicaciones van y vienen, Kate se enamora de un chico también enfermo de cáncer, comparten el amor dentro de las penalidades de una dolorosa afección, en otra escena ella se siente poco agraciada por el corte de cabello a cero que lleva y en un arranque de amor su madre se corta al ras su hermosa cabellera rubia para animarla a salir de su depresión. En uno de los actos más hermosos que he visto, el corazón se hace esponja y quiere escurrirse pero la cinta continua sorprendiéndonos hasta el punto que si empezamos a llorar no nos vamos a detener. Es una película sorprendente por su condición humana.

viernes 25 de septiembre de 2009

Lo negativo del talento


Detrás de un libro siempre hay un escritor, quiero decir un hombre con personalidad y modo de conducirse, este hombre puede decidir ser o no una figura pública, hay casos en donde el escritor decide no participar de encuentros literarios, firmas de libros, tertulias, conferencias, etcétera, en cambio otros aparecen en artículos y son voceros de todo tipo de temas fuera de lo que concierne a sus libros, para bien o para mal toman una posición. Esa posición no está en discusión porque uno es libre de expresarse y hay de los que quieran escucharle, para eso también hay libertad y aunque el individualismo no es común en las poblaciones la última palabra la tienen los entes pensantes entre seguir o no a tal escritor que hace un nuevo papel ante el público.


Pero qué pasa cuando el escritor es un ente dañino para la sociedad, no hay muchos casos actuales pero los ha habido, escritores que han apoyado doctrinas contrarias a la convivencia racional humana, en este caso ¿qué sucede con la obra?, ¿cómo la juzgamos fuera de la personalidad del escritor? Es difícil de decir, pero pienso que la obra si es de maestría quedará como arte y el creador de serlo como un paria. Lo más honesto sería que tanto autor como obra se mantengan a la par, un delincuente, un asesino, un criminal en pocas palabras, un ser humano sin valores, ética o moral puede ser creador de una obra maestra o de una obra de grandes ventas (pongámonos en ese lugar por un momento), siempre y cuando la obra sea o no perjudicial para los hombres será que esta sobreviva al escrutinio del tiempo, de los que saben, de los que respetan -en la honradez y la verdad- a la literatura.


Esto sucede por ejemplo en el caso de historias que son basadas en criminales o por criminales, pueden llegar a ser productores de un objeto de altas ventas, no una obra de arte pero si de adquisición masiva, en ello entra a tallar lo que plantea este escrito, queda fuera de lugar en el espacio literario en determinados casos, se descalifica la obra al hacer apología al susodicho y a sus actos que se sustentan en lo reprobable como seres humanos en el orden establecido del derecho a la vida, a la igualdad, a la libertad, etcétera, pero en caso de estar refiriéndonos a una obra maestra, a un manifiesto intelectual no podemos descalificarlo, habrá que estudiarlo y analizarlo, quizás incluso quede en la posteridad si es que resulta un elogio al pensamiento, lo cual estoy seguro tendrá que marcar longitud con lo que de nauseabundo ostente el escritor.


Estos casos son raros, hablamos por lógica de obras que se distancian de sus autores para que surja la empatía con la inteligencia, se mantienen alejadas esas personalidades negativas y contraproducentes a la sociedad ordenada, altruista y civilizada que todos aspiramos como seres racionales y la obra queda como una isla inhabitada solo por su bella jungla.


Por supuesto que es de recalcar que una obra cuando es par de su creador obtiene superior compenetración y es de mayor consideración, se engrandece de cierta forma, ser quien está detrás como se diría en cuerpo y alma es lo que se ha de hallar para lograr mejores alcances. Nos suena fraudulento el que el escritor finja una voz que no es correlativa con su persona. Nos desmotiva y nos desilusiona. Quizás hasta sea merecedora la obra del repudio del lector si bien la literatura es arte y para hacer arte las reglas no están estrictamente dictadas sino se fabrican con el talento y la técnica.


Sin embargo hago hincapié en el alma de la obra, es mucho más digno cuando la posee y no es una mera estructura o una invención artificial aunque no deje de ser arte, lo mismo sucede cuando el creador es un ente nocivo, no es lo mismo, siendo la obra carente de alma se pierde la esencia, se esfuma la magnitud que trasciende lo vil del mundo, se pierde esa marca de carácter sublime, de superioridad, de perfección, de creación sacra.