
Fui al XXI Festival de Cine Europeo, me enteré un poco tarde pero me animo bastante que la entrada valía cinco soles como así debe ser en todos los festivales para que uno pueda ver el máximo de películas en el corto tiempo que dura el acontecimiento, llegué ya comenzadas las filmaciones por más de una semana, fui a ver Manneken Pis, una película belga del año 1995, la cual me agrado mucho a pesar de sus toques exagerados con la historia, se trata de un enamoramiento con sus dificultades y lentitudes producto de que el chico tiene un trauma y una personalidad introvertida y hasta infantil, en cambio la chica es toda alocada, segura de sí misma y extrovertida. Son la pareja ideal aún en sus diferencias, el amor los emparenta y los hace verse tiernos como sucede en toda relación donde a alguien le palpita el corazón por otro ser humano cuando dos seres se ven felices en el otro.
Lo que me gustó de la cinta es que ambos se ven tan normales en su apariencia física, ninguno se presenta como un modelo y ni siquiera actúan como que todo es racional y muy coherente, poseen rasgos que los hacen cercanos a nosotros, es decir llenos de defectos y exabruptos, de errores y de rectificaciones, de palabras dichas a destiempo y conversaciones sencillas, son dos seres interesantes por su cariz humano, tan pegado al suelo, a sus vidas simples.
Quien ve películas seguido se topa con seres que no parecen muy cotidianos, sino parecen salidos de la perfección, tanto en lo físico como en lo emocional, salvo que la trama amerite uno o dos defectos que terminaran resolviendo para encontrar la felicidad, como si hubiera la necesidad de cumplir primero todas las expectativas del otro para recién amar y eso no es cierto porque cuando se siente algo profundo por una persona se ama completo con todo y esos defectos que puede tener cada ser humano, porque en la vida la gente carga sus deficiencias y su proclividad a ciertos errores que ha cimentado durante su crecimiento, no suele cambiar muy fácil y tienden a ser parte de su personalidad.
En Manneken Pis se ve todo eso, es una relación que no se cimenta completamente a pesar del amor existente por culpa de la personalidad del chico de nombre Harry, tímido y como que no sabe cómo actuar para que Jeanne lo ame, pero lo que no se da cuenta es que Jeanne le ama y son sus torpezas la que la alejan constantemente. La película está colocada en un ambiente que no posee suntuosidad ni riqueza, un lugar que aunque no es totalmente pobre si luce carencias como por ejemplo un edificio que tiene un viejo ascensor y un balcón a punto de caer que es donde viven por separado los protagonistas, ambos son trabajadores, una es chofer de un tranvía que es continuamente molestada por su ex pareja y el otro es mozo y limpia platos en dos sitios distintos junto a la compañía de dos tipos que son vulgares y comunes pero amigables. Harry y Jeanne son personas que buscan lo más preciado del mundo, el amor, la compañía, la unión, en sus vidas rudimentarias y repetitivas pero que no los sofocan sino son parte de su existir. Ninguno se queja, son felices en su simpleza.
La película posee sus extravagancias, sus exageraciones, sus locuras pero lo que nos hace mantenernos pegados a la pantalla es que creemos fervientemente en esos dos seres humanos enamorados. En ello interviene una mujer de edad que aprendemos a querer por su simpatía, Denise, que es amiga de Jeanne a pesar de la gran diferencia de edad, viuda y que alquila las habitaciones donde Harry y Jeanne viven por separado uno encima del otro.
La trama nos cuenta la lucha por compenetrarse de Harry y Jeanne, la descripción de su modo de vivir y sus dificultades de adaptación y como llevan la existencia. Es una buena película como dije a pesar de ese toque loco que tiene el filme, en un momento Harry le regala un auto a Jeanne, ella le dice que odia los autos y que no se va a subir a uno, él le dice fea y se va, ella se regresa caminando a su casa llorando, él se detiene en los rieles del tren donde murieron sus padres esperando la luz roja que anuncia la cercanía del transporte. Ambos son jóvenes adultos pero poseen a ratos un comportamiento inmaduro o mejor dicho el natural comportamiento de quien se equivoca o tiene dificultad de relacionarse, que me parece común a los seres humanos.
La historia tiene esas cosas, pero se nos hace cercano su actuar porque los vemos tan humanos, de esos que no son perfectos y que tienen sus particularidades. Fue una grata elección esta cinta que mientras duró me transportó a otro mundo, el mundo de ellos, de Jeanne y Harry, como lo hacen las buenas películas.

















2 comentarios:
Mario, disfruto mucho de tus relatos sobre las peliculas, yo soy poca para ellas, cuando las narras, siento que estoy leyendo un libro. Me gustan los sentimientos entre los enamorados, como dices palpitan los corazones. La vida suele ser asi, continua, con frases normales,sin perfecciones, como dices:"cuando se siente algo profundo por una persona se ama completo " me llama la atencion porque las relaciones, son eso prueba, error, no las hay perfectas tienen sus altibajos, pero el sentimiento es extraordinario. Un fuerte abrazo mi amigo
Eso es lo que me encantó de la película, que los personajes principales lucen tan humanos que me acercan a ellos, los seres humanos somos de esa manera, imperfectos. Cierto, las relaciones son prueba y error hasta consolidarse, mientras se ama, además sentir algo real por alguien es amar una persona por completo. Un fuerte abrazo.
Mario.
Publicar un comentario en la entrada